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Simbiosis Patrimonial / Alfonso Garrido Thielemann

Simbiosis Patrimonial / Alfonso Garrido Thielemann
© Alfonso Garrido Thielemann
© Alfonso Garrido Thielemann

Arquitecto: Alfonso Garrido Thielemann Ubicación: Liceo Agrícola SSCC de Loncomilla, Villa Alegre, VII Región, Chile Profesor Guía: Juan Román Pérez Fecha de Diseño: Mayo – Diciembre 2010 Fecha Construcción: Marzo – Agosto 2011 Presupuesto: $5.000.000 Fotografías: Alfonso Garrido Thielemann 

 

 

 

© Alfonso Garrido Thielemann © Alfonso Garrido Thielemann © Alfonso Garrido Thielemann © Alfonso Garrido Thielemann +38

Al fijar la mirada en la ribera oriente del rio Loncomilla, tras recorrer cerca de 15 kilómetros desde su origen, se localiza lo que alguna vez fue la industria molinera más importante de la zona. Actividad que desprenden los primeros indicios del emplazamiento de un poblado, “Villa Alegre”, cercano al único cruce del rio que permitía el intercambio de productos agrícolas desde el secano costero, hacia el valle contiguo al Loncomilla.

El fuerte valor patrimonial que tiene este lugar y el evidente despliegue de elementos preexistentes, como la casa del Cardenal con su parque contiguo al acceso, la bodega de una gran nave ocupada para el acopio de los productos agrícolas, las ruinas de hormigón del molino que procesaba el grano con la fuerza del agua, una serie de senderos que recorren el predio, vinculando la casa patronal con el molino. Debido a esto, se hace evidente, el acto de poner en valor “lo que hay” con esa certeza de entender “lo que hubo”.

Si tomamos en cuenta que el molino, es hoy, un elemento que entrega un trozo importante de identidad local y sobretodo nos da cuenta del inicio de los asentamientos de un pueblo cercano a la ribera del Loncomilla, y que la casa Silva Henríquez, expresa el valor de la figura de un Cardenal, hijo de estas tierras, y su importancia social, política y religiosa como símbolo de adhesión popular.

© Alfonso Garrido Thielemann
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Son entre otras, estas, las razones por el cual el lugar adquiere un potencial patrimonial que reafirma una identidad y entrega cierta lectura hacia una idea de proyecto. Como el trabajar con el reordenamiento de las preexistencias, que permite entender lo que hoy hay, desde el conocimiento de lo que alguna vez hubo.

Proyecto Simbiosis

© Alfonso Garrido Thielemann
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Como estrategia de proyecto, es preciso, en primera instancia contar con todos los elementos aquí existentes para elaborar una visión global de lo que ha permanecido en el tiempo, y que nos permita entender el lugar. De esta manera identificar los senderos, zócalos, recorridos, áreas comunes, construcciones y ruinas etc.

En segunda instancia, es necesario tomar en cuenta la jerarquía de los elementos preexistentes para lograr, de esta manera, constituir un esbozo del proyecto. Así se identifican dos puntos a intervenir; primero uno relacionado con la casa patronal y su valor patrimonial, junto a la capilla en su interior, y al parque emplazado frente a su fachada principal. El segundo punto relacionado a las ruinas del molino a la falda de un cerro, construido en proyección al río Loncomilla. Poner en valor las preexistencias, interviniendo de tal manera que lo proyectado sea una asociación intima entre lo ya existente y lo ha construir. Como una simbiosis donde dos organismos sacan provecho de su vida en común, pretendiendo favorecer la comunión entre ambos elementos.

El proyecto toma este nombre debido a la manera de concebirlo. Primero con la idea de encontrar los elementos preexistentes, y luego, de cómo se debe proyectar tomando en cuenta que lo construido debe tomar parte de las ruinas, para construir una estrecha coexistencia basada en lo que es, lo que fue, y lo que será dicho lugar.

© Alfonso Garrido Thielemann
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Así se proponen una serie de estructuras metálicas blancas, posadas sutilmente sobre los elementos existentes que pretenden construir dicha asociación. Estas estructuras a modo de trípode soportan una cubierta de malla blanca tensadas a cuatro aguas que cobijan, primero, como una pérgola a un lugar de reunión frente al parque de la casa del Cardenal junto al internado y luego sobre las ruinas del molino, como un mirador, que permiten entrever el rio Loncomilla y parte del paisaje allí inmerso.

La Pérgola

Un sombreadero construido sobre un radier rectangular rojo existente en el lugar, de dimensiones 3×10.5 metros emplazado frente al parque de la casa del Cardenal. Con el objetivo de poner en valor estos puntos de intervención, revitalizando al parque con su palma chilena centenaria, situada en proyección frente al acceso de la casa. Ocho estructuras trípode de perfiles tubulares blancos anclados sobre los bordes del radier para dejar libre la totalidad de la superficie. Entre las estructuras se despliega, a cada lado, una banca de madera de dos alturas distintas, para contemplar el parque desde el interior, bajo una cubierta de malla raschel doble, blanca, tensada por cables de acero desde un punto central (tres tubos de acero de 3” de diámetros y 40cm de altura) que se desplaza en cada paño formando una diagonal.

La intervención además contempla un suelo de maicillo contenido por un borde de hormigón de 15 cm de espesor, formando un cuadrilátero con dos de sus lados irregulares, que construye una proyección hacia el parque.

© Alfonso Garrido Thielemann
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El molino mirador

Sobre la estructura del molino se dispone una plataforma de madera soportada por una serie de vigas teñidas negras (vigas maestras de 2×6 pulgadas y vigas segundarias de 2×4 pulgadas) apoyadas sobre la losa de hormigón armado del molino, por medio de una serie de anclajes que distancian las vigas del nivel de la losa. La plataforma de madera, a modo de una lamina, posee a lo largo de su extensión distintas cualidades, seccionándolo en cinco tramos.

Esta es antecedida por un tramo de peldaños que cubre cerca de 15 metros salvando parte de la pendiente del cerro donde se emplaza el molino. Construidos por una contrahuella de hormigón armado de 1 mt de ancho y 10 cm de espesor, que contienen una huella de 60 cm construida con material de relleno.

En primera instancia se logra ver la estructura alzada junto al cerro Loncomilla, y luego, al aproximarse es posible recorrer la ruina del molino desde su estructura, situaciones que enriquece al proyecto. Al llegar al molino se encuentra primero con una rampa que se alza cerca de 4 mt permitiendo acceder al molino; segundo dos plataformas contenidas dentro de dos paramentos de ladrillo estucado que se alzan hasta los 60 cm de altura, abarcando 1.5 mt de ancho y 5 de longitud, dejando ver en sus bordes la estructura teñida de negro que la soporta. Tercero; la plataforma se enangosta tomando un ancho de 1mt construido de tal manera que permita observar los detalles de la estructura del molino; los encofrados, los rebalses para el agua, las texturas etc. Este tramo recorre 8 metros en su extensión. Cuarto; un ensanche que se extiende a los 2.2 metros donde se alzan seis estructuras trípodes blancas para cobijar este tramo bajo una cubierta de malla Raschel del mismo color.

© Alfonso Garrido Thielemann
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Por el lado sur de la plataforma entre las estructuras de acero, se construye una banca que abarca toda la extensión permitiendo ver el paisaje y contexto donde está inmerso el proyecto. Quinto; la plataforma se estrecha nuevamente para proyectarse en un voladizo de 1.5 metros donde se logra entre ver detrás de un bosque el río Loncomilla y los cerros que limitan el valle del secano. Y en la proximidad se aprecian los terrenos cultivables del colegio agrícola junto a dos araucarias centenarias que se alzan como vestigios de una zona de haciendas. Todo el recorrido sobre el mirador está rodeado por un pasamanos gris, perfil de acero tubular que en toda su extensión es continuo.

© Alfonso Garrido Thielemann
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El Molino-Mirador debido a su altura, unos seis metros, deja ver el contexto en que se encuentra inmerso el proyecto. Desde aquí asoman las cubiertas de tejas de las casas patronales, soportadas por robustos muros de adobe, la chimenea humeante de una industria destiladora, a lo lejos, algunas centenarias palmas chilenas junto a otras araucarias emplazadas en los terrenos que pertenecieron a las extensiones de las grandes haciendas.

Cita: Catalina Gutiérrez. "Simbiosis Patrimonial / Alfonso Garrido Thielemann " 15 oct 2011. ArchDaily Perú. Accedido el . <http://www.archdaily.pe/pe/02-114123/simbiosis-patrimonial-alfonso-garrido-thielemann>