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Nuevos espacios de trabajo colaborativo / Nuevas dinámicas de trabajo

  • 18:00 - 5 Diciembre, 2014
  • por Cristián Olivi
Nuevos espacios de trabajo colaborativo / Nuevas dinámicas de trabajo
Nuevos espacios de trabajo colaborativo / Nuevas dinámicas de trabajo, Office Hanging Room. Image © StudioTilt
Office Hanging Room. Image © StudioTilt

En los últimos años se ha instalado con fuerza el concepto de espacios colaborativos de trabajo. De acuerdo al Global Coworking Census del año 2013, en un total de 12 meses el crecimiento global de espacios de coworking llegó al 100%, totalizando 2498Coworking spaces en todo el mundo. Hemos querido reflexionar sobre este tema intentando entender los cambios culturales que pudieron provocar el nacimiento de estas nuevas dinámicas de trabajo, buscando comprender las metodologías y cambios de paradigma en los procesos creativos y de mercado, e intentando identificar casos notables de espacios colaborativos que hoy responden a estas formas de trabajar. Para esta difícil empresa, hemos dedicado tres artículos que pretenden contestar tres simples preguntas acerca de el fenómeno de los espacios de trabajo colaborativo:

01_(Why) ¿Porqué se genera un cambio en los paradigmas de las dinámicas de trabajo tradicionales?

02_(How) ¿Cómo se adaptan los procesos y metodologías de trabajo a este cambio y cuales son las nuevas necesidades de mercado que se crean?

03_(What) ¿Cúales son las nuevas tipologías que reflejan y acogen estas formas contemporáneas de entender los espacios de trabajo?

02_New work dynamics (How) (art.2/3) [1]

02/01_La falacia de la innovación como ventaja competitiva sostenible

Chile se ubica en el lugar 46 a nivel mundial en innovación según The Global Innovation Index 2014. Es el país sudamericano con mejor ranking y el segundo a nivel regional, detrás de Barbados, en la clasificación que incluye américa Latina y el Caribe. [2]

En un país cuya economía ha dependido históricamente de la extracción de una materia prima (el cobre), el estado invierte US$ 500 millones al año en fondos no reembolsables, libres de impuestos para el desarrollo de proyectos de I+D e innovación en organizaciones y empresas.

¿Por qué destinar semejante esfuerzo al desarrollo de la innovación? Básicamente, porque cambiaron las reglas del mercado. Desde que el hombre es hombre la generación y control de la energía ha consumido su tiempo y escasos recursos. Desde que el mercado es mercado, la principal forma de lograr una ventaja competitiva permanente es a través del manejo de información privilegiada.

Pero Internet lo cambió todo.

A partir de ahí, el crecimiento exponencial en la calidad, cantidad y accesibilidad de las tecnologías de la información generaron una democratización del conocimiento que “emparejó la cancha” e igualó las condiciones para todos. No es la primera vez que una tecnología de la información cambia las reglas del juego (la imprenta, el teléfono etc.). Lo que diferencia esta revolución de las otras es su escala y velocidad.

Si el conocimiento es poder, el poder está potencialmente en todas partes... En estos momentos vivimos condenados a estar perpetuamente sobre informados (y desinformados). [3]

En un mercado donde todos los productores tienen acceso al mismo conocimiento y recursos, los productos tienden a ser idénticos y adquieren valor en cuanto su capacidad de diferenciarse, se ser únicos. Es, por así decirlo, la revancha del talento y la individualidad por sobre la producción en serie y la homogeneidad que un mercado basado en la productividad representa.

Vamos hacia lo que se conoce como “paridad tecno económica”. La paridad tecno económica implica que hay muy pocas materias primas, tecnologías, productos, servicios, teorías, áreas del conocimiento o procesos al alcance de nuestros colegas de Londres, París, Nueva York, Milán y Madrid que no lo estén también al de nuestros amigos, hermanos o hermanas de Bangalore, Gdansk, Buenos Aires y Kuala Lumpur.

...El mundo industrializado ya no tiene el monopolio del saber porque el saber se mueve con total libertad. [4]

Funky Business. El Talento Mueve al Capital. Jonas Ridderstrale, Kjell Nordström. 1999
Funky Business. El Talento Mueve al Capital. Jonas Ridderstrale, Kjell Nordström. 1999

En una paridad tecno económica, es el talento el que hace la diferencia. Esto ha humanizado los procesos y ha generado una crisis de las estructuras organizacionales tradicionales de las empresas y la industria. El antiguo modelo, basado en la productividad, se define por una estructura rígida de procesos repetitivos en constante optimización (estructura seriada). En cambio, en el nuevo modelo, el de la paridad tecno económica, es la innovación, la creatividad y la identidad las que hacen la diferencia.

En este contexto, el consenso global es que el desarrollo de tecnologías y procesos innovadores son clave para generar una ventaja competitiva permanente y creciente en el mercado.

Esta es la falacia de la innovación.

Por muy exitosos y creativos que seamos en el campo de la innovación, el fenómeno de la globalización y el traspaso de conocimiento es cada vez más rápido, eficiente y definitivo. Dicho de otra manera, el “gap”, o salto competitivo que se puede lograr con un proceso o producto innovador es cada vez menor, ya que la capacidad de que dicha innovación sea conocida y adoptada por los competidores es cada vez más veloz y eficiente.

La innovación por lo tanto, representa una ventaja competitiva temporal, en ningún caso creciente. En el tiempo será cada vez menos rentable la generación de innovación, ya que su traspaso global tenderá a ser instantáneo. Puestos en ese escenario, el único tipo de innovación que puede hacer una diferencia real es aquella que tanto desde su metodología, desarrollo y aplicación se base en factores intrínsecamente humanos como la creatividad y la identidad. Como siempre, no importa tanto el qué (la innovación), sino el cómo (el proceso creativo).

Es así como la economía de la productividad ha dado paso a la economía de la creatividad afectando profundamente la estructura organizacional, las dinámicas laborales y el entendimiento físico y funcional de los espacios de trabajos.

02/02_Poniendo el proceso creativo en el centro del problema

Allá por el 2008, Tim Brown, fundador de IDEO e ideólogo del Design Thinking, explicaba este “nuevo” concepto poniendo a Thomas Edison de ejemplo. La visión de Brown consistía en la revalidación de los procesos creativos propios de arquitectos, artistas y diseñadores como elemento transformador de las metodologías de aproximación y entendimiento de los problemas y desafíos del mercado.

Brown proponía una nueva forma de enfrentar el mercado, donde los procesos basados en la colaboración, la intuición y la experiencia personal podrían transformar la forma de entender y actuar sobre la industria y las empresas. Y vio en Edison, el mejor ejemplo de esta visión.

Edison wasn’t a narrowly specialized scientist but a broad generalist with a shrewd business sense. In his Menlo Park, New Jersey, laboratory he surrounded himself with gifted tinkerers, improvisers, and experimenters. Indeed, he broke the mold of the “lone genius inventor” by creating a team-based approach to innovation... His approach was intended not to validate preconceived hypotheses but to help experimenters learn something new from each iterative stab. Innovation is hard work; Edison made it a profession that blended art, craft, science, business savvy, and an astute understanding of customers and markets. Design thinking is a lineal descendant of that tradition. [5]

En la visión de Brown, resulta fundamental la incorporación del proceso creativo a los esfuerzos de innovación y producción para competir en el nuevo mercado. Básicamente propone poner el proceso creativo en el centro del problema.

The opportunity. Image © Cristián Olivi, Daniela Reyes, JustPeople
The opportunity. Image © Cristián Olivi, Daniela Reyes, JustPeople

Veámoslo de esta manera: Cualquier proyecto debe cumplir con 3 condiciones básicas para ser considerado. Estas son: (i) la factibilidad económica (El Mercado), (ii) la factibilidad técnica (La Tecnología) y (ii) la voluntad humana (La Sociedad).

Las dos primeras “patas”, suelen concentrar todos los esfuerzos racionales y generalmente son la base de una “gestión de proyecto”. Sin embargo, convengamos que es la voluntad humana de ir contra todo raciocinio lógico (seguridad económica, estabilidad familiar y profesional, recomendaciones de especialistas, etc.) la que verdaderamente impulsa y da vida a los grandes (o pequeños) proyectos de innovación que algún día llegan a ver la luz. Es justamente ahí, en ese universo regido por la intuición y la experiencia personal, donde Brown pone el énfasis. Y es ahí, en ese elemento clave y vital, donde los diseñadores, arquitectos y (ahora también) los design thinkers, pueden hacer la gran diferencia.

La gran dificultad es que la creatividad requiere de procesos, dinámicas y comportamientos, no solo diferentes, sino que aparentemente contrarios a los de la productividad. El ocio, la contemplación, la inspiración, el pensamiento divergente, la intuición y la experiencia personal son elementos que el mercado de la productividad ha tratado de minimizar y extraer de sus procesos y de sus espacios.

El cruce de estos dos mundos sugiere un choque ideológico, cultural y metodológico. En la práctica, se traduce en la implementación de un sistema colaborativo y multidisciplinario donde varios actores de diferentes especialidades se complementan y colaboran con un objetivo común. Es fundamental la existencia de una cultura de aproximación sensible a los problemas, donde el factor económico es solo uno de muchos parámetros de medición e intervención. Por primera vez el mercado y la industria encuentra trabajando colaborativamente a arquitectos, diseñadores, ingenieros, economistas, filósofos y contadores. Y los espacios requeridos para sacar lo mejor de este cruce cultural, sin embargo, no se encuentran precisamente en los espacios tradicionales de oficinas (compartimentados, individualizados e híper productivos).

Es en esta necesidad de dar espacio al encuentro de estos dos mundos, sumado a la movilidad de las tecnologías de información, que se configuran las dinámicas de trabajo contemporáneas.

Topología de la Creatividad. Image © Eduardo Salles
Topología de la Creatividad. Image © Eduardo Salles

02/03_Dinamicas de trabajo contemporáneas. La relatividad del espacio físico

Las nuevas dinámicas de trabajo pueden resumirse en algunos conceptos que, aunque insuficientes, ayudan a entender el desarrollo y configuración de las nuevas tipologías de espacios de trabajo colaborativo como co-works, workcafe, virtual office, etc...

Movilidad_ Como nunca antes, las tecnologías de la información permiten una flexibilidad y movilidad laboral que relativizan el valor del espacio físico. El lugar desde donde se trabaja dejó de ser una estación equipada e inmóvil. La oficina cabe en la mochila.

Colaboración_ La necesidad de desarrollar procesos innovadores creativos empuja a la conformación de equipos de trabajo multidisciplinarios. Los espacios de trabajo convencionales no dan cabida a estas dinámicas, es necesario convocar y agrupar en espacios de encuentro y discusión. Se humanizan los procesos. La colaboración se da incluso sin contacto físico, entre empresas o profesionales de distintos países y nacionalidades, por lo que los espacios de encuentro y discusión pueden ser incluso virtuales.

Conectividad_ Si bien hoy en día el concepto conectividad está fuertemente asociado las tecnologías de la información (virtual), la conectividad física (real) sigue siendo clave en el desarrollo de las dinámicas de trabajo modernas. La creatividad y la innovación se nutren del azar, de las ideas de otros, del encuentro casual y de la sociabilización de las ideas. La conectividad digital y la conexión física se complementan y se potencian en el nuevo mercado de la creatividad. El mundo laboral se “toma” espacios públicos de valor socio- vinculantes (third places), porque hoy por hoy importa tanto estar conectado digitalmente, como socialmente.

Inspiración_ El ocio, la contemplación, la memoria emotiva y sensorial son valores que generan diferenciación e identidad. La vocación del espacio físico deja de estar en la capacidad de este para mejorar la productividad, sino en su capacidad de modificar los estados de ánimo.

Proyectos, no metas_ El mercado de la productividad se mide en eficiencia, cumplimiento de metas. El mercado de la creatividad en cambio se mide en la capacidad de diseñar y materializar proyectos de innovación multidisciplinarios, creativos e identitarios. Por lo tanto, no es necesaria la existencia de procesos y espacios centralizados de producción, sino que existe una atomización de recursos humanos y físicos que en conjunto conforman el cuerpo de un proyecto.

Office Hanging Room. Image © StudioTilt
Office Hanging Room. Image © StudioTilt

En conclusión, la globalización ha afectado el mercado, las industrias y la empresa de tal manera que hoy en día el acceso al conocimiento, la información y las tecnologías no representan una ventaja competitiva, ya que su disponibilidad es global e inmediata. En este contexto, la búsqueda por generar una diferenciación ha empujado al mercado a un cambio de paradigma desde lo que hemos llamado la economía de la productividad a la economía de la creatividad.

En este nuevo escenario, las transformaciones que han sufrido las estructuras organizacionales y las dinámicas de trabajo modernas, sumado a la híper conectividad que permite la tecnología, han llevado a una relativización del valor del espacio físico y a una crisis de las tipologías de espacios trabajo convencionales que han debido rediseñarse y adecuarse a los nuevos tiempos.

Como la velocidad de adecuación de los espacios físicos de trabajo ha sido mucho más lenta y paulatina que la transformación de los procesos, muchas de las nuevas dinámicas de trabajo han encontrado su espacio fuera de las “oficinas centrales”, y el mercado ha respondido con una oferta de tipologías nuevas y específicas que dan espacio y cabida a estas nuevas dinámicas de trabajo no resueltas.

Cristián Olivi _ Arquitecto/Socio Fundador JustPeople

[1] Segundo capítulo (de tres) de la entrega “Nuevos espacios de trabajo colaborativo. Entendiendo el fenómeno”
[2] http://www.globalinnovationindex.org/content.aspx?page=data-analysis
[3] Funky Business. El Talento Mueve al Capital. Jonas Ridderstrale, Kjell Nordström. 1999.
[4] Funky Business. El Talento Mueve al Capital. Jonas Ridderstrale, Kjell Nordström. 1999.
[5] Harvard Business Review. Junio 2008. http://hbr.org/2008/06/design-thinking/ar/1

Este artículo fue elaborado por uno de nuestros lectores y seleccionado por nuestro equipo editorial. Si quieres compartir tus ideas en Plataforma Arquitectura y ArchDaily México, escríbenos a colaboraciones@archdaily.com

Nuevos espacios de trabajo colaborativo. Entendiendo el fenómeno / Dinámicas laborales no resueltas

Cita: Cristián Olivi. "Nuevos espacios de trabajo colaborativo / Nuevas dinámicas de trabajo" 05 dic 2014. ArchDaily Perú. Accedido el . <http://www.archdaily.pe/pe/758177/nuevos-espacios-de-trabajo-colaborativo-las-dinamicas-de-nueva-york>