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A continución la memoria, por los arquitectos. La forma alargada de la parcela determina la forma de la vivienda unifamiliar, que desarrolla su programa principalmente en una planta consiguiendo así la mayor relación posible con el entorno ajardinado, al cual se abren todas sus estancias en las diferentes orientaciones. La vivienda nace, en su idea compositiva primitiva, como la superposición de dos cuerpos rectangulares, ligeramente desplazados el uno del otro. Estos cuerpos aparecen articulados en su centro por el núcleo de comunicaciones, y por un patio que comunica visualmente las diversas estancias que se ubican en su entorno. Este núcleo conforma un volumen que emerge en la planta superior, generando al exterior un volumen que abraza los dos prismas rectangulares y que vuela tres metros en su parte oeste, conformando un porche. Este volumen se concibe como un elemento diferenciador del resto de la edificación. Para potenciar esta diferencia su recubrimiento es de chapa de zinc colocado en bandejas, a diferencia del resto de las fachadas, que son ventiladas y acabadas en piedra caliza blanca. Ver más Ver descripción completa
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