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El origen del proyecto parte del análisis de la relación entre el espacio público y el espacio privado en una ordenación prevista por la normativa como manzana abierta en forma de U, situando el nuevo edificio en una de las esquinas y adoptando la planta la forma de L.  El edificio está situado en un barrio en crecimiento de la zona sur de la ciudad de León, caracterizado por el intenso diálogo entre zonas verdes y recorridos peatonales con las vías de circulación.  El carácter urbano de ambas fachadas (exterior e interior) se traduce en un tratamiento idéntico en cuanto a materiales y composición, jugando con una inversión cromática entre ellas dentro del mismo lenguaje abstracto de volúmenes en blanco y negro.  Esta composición, que agrupa y ordena los diferentes huecos de las viviendas, dota de singularidad a cada una de ellas mediante la transformación de los vuelos permitidos en volúmenes cúbicos independientes. Este efecto se acentúa a través de la dualidad entre la piedra caliza blanca y la pizarra negra.  Ver más Ver descripción completa
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