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El edificio de esquina entre las calles Suipacha y Paraguay de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, diseñado por el arquitecto español Antonio Bonet, estableció desde su concreción la base para comenzar ciertas reflexiones sobre la arquitectura moderna internacional en el contexto argentino de los años 1930. El proceso de creación de la casa de estudios para artistas se relaciona con el Grupo Austral, del cual el arquitecto era miembro, y de cómo entendieron e interpretaron los postulados de Le Corbusier, siendo considerados como la única delegación legítima de los CIAM en la Argentina. Esta obra es, entonces, el primer intento de construir en la ciudad siguiendo al pie de la letra sus proposiciones. En el contexto argentino, la conformación de la ciudad porteña -producto del marco legal, económico y tradicional- fue asentando a la cuadrícula y a la reglamentación como los principales elementos que condicionarían a la arquitectura moderna construida a lo largo de la década de 1930. La obra no queda exenta de estas condiciones, y la respuesta a la inserción en el damero se enfatiza por la forma en que el edificio toma la curva de la esquina y como esa acción se remarca por la cornisa continua de la terraza-jardín. Además, la continuidad de altura con la de los edificios linderos demuestran una disposición positiva respecto a la conformación de la manzana tradicional. Ver más Ver descripción completa
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