Agrandar imagen | Ver tamaño original
Una de las fuertes premisas del concurso curatorial para el pabellón peruano de la Bienal de Arquitectura de Venecia 2018 fue considerar un “espacio libre que describa generosidad de espíritu como sentido de humanidad y que revele la capacidad de la arquitectura de conectar con la historia, el tiempo, el lugar y la gente”. Tema complejo para el territorio peruano y sus habitantes, pues los espacios no son entendidos con natural libertad, por lo que resultó ser un reto de liberación de la mente que devino en una reflexión necesaria. Aunque muchas de las propuestas curatoriales prestaron atención al patrimonio arquitectónico prehispánico como sustento de diversas reflexiones en torno al espacio público y sus potencialidades, aquí presentamos una visión totalmente distinta y, a propósito, muy evocadora. Ver más Ver descripción completa
Compartir Compartir