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Como sucede en diversas capitales latinoamericanas, el centro histórico de Lima —conocido como Cercado de Lima— se enfrenta a procesos simultáneos de deterioro, conservación y transformación. Al recorrer sus calles, su arquitectura neocolonial y republicana comulga con algunas de las principales obras del movimiento moderno del Perú, una "época dorada" de la arquitectura pública a mediados del siglo XX. En 1947, la irrupción de la Agrupación Espacio, la remodelación de la Plaza de Armas de Lima y el ensanche de calles como la avenida Tacna y la avenida Wilson detonaron el ingreso de Perú en el movimiento moderno. Las obras de Enrique Seoane Ros y Walter Weberhofer en pleno centro histórico aterrizaron un nuevo lenguaje formal y estructural en sus calles, obras que revelan sus estructuras, diseños funcionales, ventanas corridas, terrazas y placas comerciales, englobando una optimista visión de futuro. A pesar de las reticencias iniciales, todo esto se vio respaldado por dos décadas de un Estado planificador y entusiasmado en el diseño de sus ciudades y en la construcción de grandes unidades vecinales como el PREVI y la Residencial San Felipe. Ver más Ver descripción completa
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