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En esta oportunidad el Blog de Fundación Arquia, junto a la arquitecta Sabrina Gaudino Di Meo, trae un artículo que trata sobre la antipatía urbana de nuestras ciudades, que lamentablemente, se ha convertido en una experiencia cotidiana, una condición natural y que se ha traducido en el imaginario colectivo. Frente a esta situación, ¿quienes son los responsables? ¿dónde están el urbanismo y las políticas sociales para hacer a nuestras ciudades más amables? La experiencia urbana es una construcción sensorial y perceptiva. Los elementos del entorno, el diseño y las dimensiones de lo que nos rodea tienen incidencia en nuestro comportamiento y en las formas de relacionarnos con el contexto. Un entorno deficiente nos pone en desventaja: Iván utiliza un par de bastones para caminar. Su paso es el característico de quien se esfuerza en andar con una artrosis avanzada; pero aún con todo, su rutina diaria por la ciudad es la de un campeón en salto de obstáculos. Las aceras no siempre están a su cómodo alcance porque muchas no están adecuadas con vados; otras no son tan amplias como para permitirle un cómodo recorrido, así que debe hacerse paso entre elementos añadidos y asegurarse de no caer en la calzada. Cuando se cansa de caminar no encuentra un banco para sentarse ni un árbol que le cobije con su sombra. En los cruces peatonales, muchas veces ha tenido que lidiar con la imprudencia de conductores despistados y con la falta de cortesía de algún conductor «bocinista». Ver más Ver descripción completa
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