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En 1948, el arquitecto Charles-Édouard Jeanneret-Gris –mejor conocido como Le Corbusier–, lanzó una de sus publicaciones más famosas titulada El modulor, seguido por El modulor 2 (1953). En estos textos, Le Corbusier dió a conocer su aporte a la investigación que tanto Vitrubio como Da Vinci y Leon Battista Alberti habían comenzado en un esfuerzo por encontrar la relación matemática de las medidas del hombre con la naturaleza. Las investigaciones de los autores previamente mencionados representan también, una búsqueda por explicar los Partenones, los templos indios y las catedrales que se construyeron según medidas precisas que hacían referencia a un código que explicaba lo esencial. Saber de qué instrumentos dispusieron para encontrar la esencia de estas construcciones era el punto de partida, al parecer se trataban de instrumentos que rebasaban el tiempo. No resulta tan extraño decir que las medidas que se emplearon fueron en esencia, partes del cuerpo como el codo, dedo, pulgada, brazo, pie, palma, etc. Incluso existen instrumentos y medidas que portan nombres que aluden al cuerpo humano, por lo que la arquitectura no está lejos de ser el reflejo del mismo. Ver más Ver descripción completa
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