Agrandar imagen | Ver tamaño original
“No hay que llegar primero pero que hay que saber llegar”, dice la canción. En la arquitectura, este camino muchas veces se piensa como una perfecta línea recta, pero en realidad es más bien un zigzag con la precisión de un electrocardiograma. Comenzar a estudiar la carrera, luego dejarla, más tarde retomarla; recibirse pero luego viajar y recorrer el mundo; concursar hasta el cansancio; cruzar el océano en búsqueda de un maestro o trabajo; seguir tu corazón aunque el mundo te diga lo contrario. Todas estas decisiones fueron el norte en la brújula de algunos arquitectos argentinos. Recorramos sus primeros pasos, a continuación. Alejandro Bustillo 34 años antes de Clorindo Testa, nace Alejandro Bustillo. Otro de los grandes arquitectos argentinos que comparte su pasión por la arquitectura y la pintura. Ver más Ver descripción completa
Compartir Compartir