Agrandar imagen | Ver tamaño original
La atmósfera ambigua a mitad de camino entre explorar el fondo marino y atravesar una galaxia, resultó de un encargo que consistía en transformar un primer piso de planta libre con un muro cortina curvo, altura interior de 3,5 metros, y salida a un jardín, en una oficina de inversiones. El programa incluía una sala de directorio para 13 personas, una oficina principal con un estar informal y baño incorporado, y una zona de back office. La particular planta del edificio, que sugería la silueta de un elefante, inspiró un trazado escultórico de líneas orgánicas, para atenuar y optimizar el encuentro entre las nuevas divisiones interiores y el contorno preexistente. La propuesta conceptual invita a la vegetación y el espacio exterior a empapar el interior de tonos musgosos, maderas nativas y piedras, dando la sensación de un barco hundido. Por otra parte, da salida directa desde los recintos principales a la terraza para tener la experiencia única de reuniones a cielo abierto. Ver más Ver descripción completa
Compartir Compartir