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Allá arriba habitamos la estructura, la copa de los árboles, desde un cielo capturado, derramado en su interior. Aquí abajo habitamos la continuidad del parque, bajo un manto de reflejos y claroscuros, donde la melodía del agua nos anuncia nuestro devenir árbol, la certeza de un sueño que vendrá. El proyecto es para una familia joven con dos niños. Se ubica en un club de campo de la provincia de Buenos Aires. El solar cuenta con profundas arboledas las cuales despiertan el sueño de poder habitar en ellas. La estructura en esta casa define la forma espacial, la forma expresiva, la forma de vida. Se habita la estructura, como los pájaros habitan la copa de los árboles. Vigas Vierendeel de hormigón descansando en ménsulas, se prolongan en troncos arraigados al suelo. En el centro de la estructura modular, un vacío de agua, aire y luz actúa como regulador ambiental y suprime la idea de estratos separados. Ver más Ver descripción completa
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