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Es casi imposible imaginar nuestras vidas sin el gas, aunque rara vez pensamos en él; excepto cuando se nos acaba mientras cocinamos o cuando sentimos su preocupante olor repentino. Los beneficios de cocinar fácilmente, calentar el agua del baño, o calefaccionar nuestras casas en invierno es algo que se ha incorporado a la mayoría de nuestras vidas cotidianas. No obstante, como toda energía, instalaciones mal realizadas o mal mantenidas pueden provocar fugas e incidentes, con el riesgo afectar a los ocupantes del espacio. A pesar de su importancia y la gran responsabilidad que conlleva, los arquitectos tendemos a relegar este tema a consultores y especialistas, sin embargo, existen algunos cuidados que nos permitirán evitar sorpresas desagradables durante las etapas de diseño y/o construcción. Ver más Ver descripción completa
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