Agrandar imagen | Ver tamaño original
En un terreno con grandes árboles se busca habitar en proximidad a la naturaleza, que esta sea parte característica de la arquitectura y que se la habite al igual que al objeto construido. Respetando los árboles y arbustos del terreno, se define un recorrido modular al que se le acoplan diferentes espacios habitables. El espacio social se abre hacia el recorrido y a la proyección de visuales de la naturaleza y se cierra hacia la calle, los privados se cierran hacia el recorrido y se vuelven retraídos. Como condicionante cada espacio construido tiene relación visual y conexión física directa con al menos un espacio natural. Mientras el recorrido define claramente el patio central de la casa como semi-privado, los espacios habitables le imprimen su carácter a los patios que contienen. En espacios que necesitan privacidad como dormitorios y baños, el carácter es introvertido. Sus patios se delimitan por fachadas portantes rellenas con bahareque y por muros, que separados de los espacios habitables, aseguran privacidad y conexión directa con la naturaleza. Ver más Ver descripción completa
Compartir Compartir