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El Eixample de Barcelona caracterizado por su tejido uniforme, regular y extensivo, muestra una ciudad sólida, mixta y altamente densificada con un espacio público consolidado que afronta la necesidad de reprogramarse para dar respuesta a una nueva realidad social, ambiental y económica aceleradamente cambiante. La falta de verde urbano y de espacios de relación, sumado a la situación de emergencia climática, los altos niveles de contaminación y las demandas sociales, impulsa un nuevo orden que dibuje una ciudad más humana, confortable y saludable. El Programa Superilles supone una de las transformaciones urbanas más ambiciosas de la ciudad con un plan que reestablece el orden urbano mediante la agrupación de manzanas. Una planificación centrada en las personas que posibilita ganar nuevos espacios públicos creando plazas de proximidad en los chaflanes y ejes verdes en calles que antes eran autopistas urbanas. Ver más Ver descripción completa
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