Del rojo al verde: La estética contradictoria de las fachadas oxidadas

Del rojo al verde: La estética contradictoria de las fachadas oxidadas

Para un niño pequeño, comprender el concepto del tiempo y su paso es muy difícil. Esto justifica la impaciencia al esperar o la confusión al recordar un evento que sucedió en el pasado. Los niños viven solo en el presente y la noción del tiempo se aprende poco a poco. Pero aceptar el paso del tiempo y el envejecimiento es algo que nos afecta incluso cuando somos adultos. La lucrativa industria de la cirugía plástica y cosmética muestra cómo la humanidad busca controlar o negar el paso del tiempo, algo que pasa por nuestras manos y es implacable.

Esto, por supuesto, se refleja en nuestros edificios. Los proyectos con paredes blancas y jardines limpios e inmaculados, requieren de mucha energía y recursos para mantenerse de esta manera indefinidamente. El mantenimiento periódico es algo en lo que todos estamos de acuerdo, pero que casi siempre dejamos para más adelante. Si bien hay materiales que acusan claramente su uso y falta de mantenimiento, hay otros que se vuelven aún más interesantes con el paso del tiempo y es posible aprovechar esto a favor de los proyectos arquitectónicos. Evidentemente, aquí nos estamos refiriendo a las características visuales y estéticas y no a las funcionales y estructurales, que necesitan una mayor seriedad en su tratamiento.

Permanent Camping / Casey Brown Architecture. Image © Penny Clay
Permanent Camping / Casey Brown Architecture. Image © Penny Clay

En los últimos años, hemos visto varios ejemplos de fachadas de metal oxidado en proyectos arquitectónicos, hechos con piezas recicladas de otras obras, o incluso con materiales cuya oxidación es esperada, como el acero corten y las chapas de cobre, por ejemplo, o también incorporando láminas recicladas.

El proceso de oxidación ocurre naturalmente en la mayoría de los metales cuando se expone a partículas de aire y agua en suspensión. El acero corten es producido para hacer que este proceso de oxidación sea más controlado. Esto se logra al agregar cobre y fósforo a la composición química del acero, y la capa rojiza actúa como una barrera anticorrosiva para el resto de la lámina o pieza. Un proceso similar ocurre con las piezas de cobre y sus aleaciones metálicas, que cuando se oxidan forman una capa llamada cardenillo, responsable de la apariencia verdosa, que también protege la parte interna de la pieza. Las láminas de zinc también desarrollan una pátina, con un tono gris claro, entregándole una enorme longevidad, de hasta 120 años, dependiendo de factores como la humedad y la luz solar, evitando mantenimientos especiales.

Radman Brown House / Guy Herschell Architects. Image © Guy Herschell
Radman Brown House / Guy Herschell Architects. Image © Guy Herschell

Es importante señalar que en otras aleaciones metálicas, la oxidación es el comienzo del proceso de degradación del metal y debe tratarse tan pronto como aparezca, para no provocar corrosión, lo que puede hacer que su uso sea inviable. Entre los diversos procedimientos utilizados para prevenir o retrasar la oxidación, los más comunes son la aplicación de pinturas protectoras.

Casa Possum / DFJ Architects. Image © Christopher Frederick Jones
Casa Possum / DFJ Architects. Image © Christopher Frederick Jones

El proyecto de Raffaello Rosselli está inspirado en la estética de humildes galpones metálicos icónicos en Australia. La estética inquietante de las diversas placas con niveles de oxidación contrasta con aberturas bien marcadas y enmarcadas por placas de acero corten. Las láminas de metal cubren la estructura del marco de madera.

Tinshed / Raffaello Rosselli. Image © Richard Carr
Tinshed / Raffaello Rosselli. Image © Richard Carr

También en Australia, la reutilización de estructuras comúnmente utilizadas en la construcción de muros de contención, puentes y muelles se ha convertido en un exoesqueleto predominante y expresivo en el proyecto de Tony Hobba Architects. Estas se dejaron intencionalmente en su estado original para enfatizar los óxidos de color marrón rojizo y amarillo del acero desgastado, armonizando con el color de los acantilados circundantes. Existen otros productos y materiales que aprovechan esta variación de color y la imprevisibilidad de las estéticas del futuro.

Third Wave Kiosk / Tony Hobba Architects. Image © Rory Gardiner
Third Wave Kiosk / Tony Hobba Architects. Image © Rory Gardiner

Acero corten

Acero corten. Image © ArchDaily
Acero corten. Image © ArchDaily
Rust House / Jarmund / Vigsnæs Architects. Image © Nils Peter Dale
Rust House / Jarmund / Vigsnæs Architects. Image © Nils Peter Dale

Este producto fue desarrollado originalmente para la industria ferroviaria. En la década de 1930, la empresa estadounidense United States Steel Corporation buscaba promover el uso del acero enriquecido con cobre y fósforo, y para esto desarrolló un acero con el nombre comercial de Corten. También conocido como acero patinable, o por las marcas Cosacor o Niocor, este tipo de acero desarrolla una película de óxido adherente y protectora de color rojizo, llamada pátina, que actúa reduciendo la velocidad de ataque de los agentes corrosivos presentes en el medio ambiente. Además de prescindir de la pintura en ciertos entornos, el acero corten tiene una mayor resistencia mecánica que los aceros estructurales comunes.

Rusty House / OK PLAN ARCHITECTS. Image © BoysPlayNice
Rusty House / OK PLAN ARCHITECTS. Image © BoysPlayNice

Sus tonos varían según las condiciones atmosféricas locales. Desde manchas espaciadas hasta un rojo intenso, pasando por marrones y naranjas, las fachadas de acero corten satisfacen su versatilidad e imprevisibilidad, respondiendo al entorno en el que se implanta. En el proyecto Evans House, diseñado por A4ESTUDIO, es interesante observar la evolución de la fachada de acero corten en dos momentos diferentes, y la forma en que el edificio se integra mejor con sus alrededores al alcanzar ciertos tonos terrosos.

Evans House / A4ESTUDIO. Image © Michael Evans
Evans House / A4ESTUDIO. Image © Michael Evans
Evans House / A4ESTUDIO. Image © Michael Evans
Evans House / A4ESTUDIO. Image © Michael Evans

Cobre

Cobre. Image © ArchDaily
Cobre. Image © ArchDaily

Los investigadores señalan al cobre como el primer metal extraído y trabajado por el hombre. Las estimaciones sugieren su uso desde el 9000 a.C., en el Medio Oriente. Durante la Edad del Cobre, situada cronológicamente entre el Neolítico y la Edad del Bronce (aproximadamente 3300 a 1200 a.C.), fue el material más importante de la humanidad. Su uso en la construcción civil va mucho más allá de las fachadas y techos. El cobre se usa en alambres y cables para conducir electricidad, en la fabricación de tuberías para el agua caliente y fría, y para la circulación del gas. El cobre también se utiliza ampliamente en rociadores y en la fabricación de herrajes (como cerraduras y bisagras), y metales sanitarios (como grifos y accesorios).

Copper House II / Studio Mumbai. Image Cortesia de Studio Mumbai
Copper House II / Studio Mumbai. Image Cortesia de Studio Mumbai
The Green House / K2LD Architects. Image © Jeremy San
The Green House / K2LD Architects. Image © Jeremy San

Cuando se exponen al oxígeno del aire, las superficies de cobre se oxidan lentamente, quedando cubiertas por una pátina verde azulada que provoca un cambio significativo en su estética. Desde el color característico de la nueva pieza –rojizo, naranja o incluso marrón–, la oxidación en contacto con el oxígeno crea una superficie verde oscura. A diferencia del óxido que corroe el hierro, la pátina en realidad protege y preserva el cobre que se encuentra por debajo. Una capa de pátina tarda muchos años en desarrollarse bajo la intemperie natural. Los edificios en ambientes costeros/marinos húmedos desarrollarán capas de pátina más rápidamente que aquellos que se ubican en áreas interiores secas.

Public Middle School Of Labarthe-Sur-Lèze / LCR Architectes. Image © Sylvain Mille
Public Middle School Of Labarthe-Sur-Lèze / LCR Architectes. Image © Sylvain Mille
Sarphatistraat Offices / Steven Holl Architects. Image © Paulo Warchol
Sarphatistraat Offices / Steven Holl Architects. Image © Paulo Warchol

Tener en cuenta esta dimensión temporal y el paso del tiempo puede ser un ejercicio interesante durante la etapa de diseño. Al buscar en la colección de proyectos de ArchDaily, notamos que varios arquitectos han estado utilizando el aspecto inusual y aleatorio de las fachadas con elementos oxidados, que muestran la historia de las piezas, el lugar donde se insertan y que pueden imitar el entorno. Por más que pueden constituir estéticas inquietantes para algunos, la elección de fachadas con elementos oxidados, además de evidenciar el paso del tiempo en las edificaciones, nos muestran que los arquitectos no siempre tenemos el control de todo, y que algo que nos puede inquietar también puede traer resultados inesperados y fascinantes.

Sobre este autor/a
Cita: Souza, Eduardo. "Del rojo al verde: La estética contradictoria de las fachadas oxidadas" [Do vermelho ao verde: a estética contraditória das fachadas oxidadas] 16 may 2020. ArchDaily Perú. (Trad. Franco, José Tomás) Accedido el . <https://www.archdaily.pe/pe/939386/del-rojo-al-verde-la-estetica-contradictoria-de-las-fachadas-oxidadas> ISSN 0719-8914

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