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Este artículo fue originalmente publicado en Common Edge. Ciudad de Nueva York: cerrada, vacía. Era desgarrador, por supuesto, pero también era hermoso. Para el artista Edgar Jerins, esa revelación fue una sorpresa. ¿Quién diría que esta ciudad bulliciosa, caótica, sucia, vibrante, profana e increíble podría verse tan... hermosa cuando se la despoja de personas y las actividades? Durante años, Jerins viajó en metro hasta su estudio cerca de Times Square. Cuando las noticias de la pandemia se extendieron por primera vez –más como una amenaza vaga e indefinida–, inicialmente huyó por miedo al autobús y luego, después de que la gravedad del evento se hiciera evidente y comenzó el cierre, tomó prestada la bicicleta de su hija. La intención de Jerins no era crear un registro visual del evento; es un pintor que ha utilizado la fotografía como herramienta de referencia para toda su carrera, pero rápidamente se dio cuenta de que eso podría ser exactamente lo que estaba haciendo. Su primera imagen, tomada con su teléfono celular, como están todas sus fotos, capturó un misterioso Times Square, las luces encendidas, "La encrucijada del mundo" ahora es un escenario sonoro vacío y urbano. "Estoy montando mi bicicleta a casa, justo en la calle 42", dice Jerins. "Estoy mirando cientos de taxis, todos ellos con las luces encendidas, sin nadie para recoger y tomo una fotografía." Ver más Ver descripción completa
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