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Ciudades desiertas, tiendas cerradas, vuelos cancelados, plazas vacías, calles sin nadie circulando... sucedió lo imposible. Si nos resulta difícil acostumbrarnos a esta nueva rutina, para los niños el golpe fue aún mayor. De un día para otro, fueron privados de la escuela, de vivir con amigos, de caminar por la ciudad, de parques, de plazas, se encontraban encerrados dentro de la casa. El 22 de marzo, apareció un artículo en el periódico español El Confidencial, titulado "La desaparición de 7 millones de niños". Con este título bastante dramático, el filósofo César Rendueles advirtió sobre los problemas sociales, psicológicos y de desarrollo que padecían estos niños cuando estaban confinados en apartamentos sin luz solar, al aire libre y la naturaleza. En el texto, dice que "estamos acostumbrados a esperar que los niños sean invisibles, que no se interpongan en el camino, que no hagan ruido", argumentando que la forma en que lidiamos con la crisis es extremadamente "centrada en los adultos": los niños han desaparecido por completo del espacio público y "ahora son la única preocupación de sus familias". Ver más Ver descripción completa
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