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Existen diversas profesiones que en nuestra concepción clásica de trabajo nos parece extraño e inusual juntar. Así es el caso del arquitecto Leo Laniado y el químico Osiel Alves Pereira, quienes, fusionándose, lograron producir pinturas hechas a manos con resultados extraordinarios. Esto nos lleva a plantearnos el rol de la integración de disciplinas para la obtención de soluciones más productivas e íntegras. ¿Será la multidisciplinariedad, la pluridisciplinariedad o la interdisciplinariedad? El caso de Laniado y Alves demuestra una vez más el éxito que conlleva la fusión de competencias en el ámbito laboral y, sobre todo, creativo. Leo Laniado, especializado en paisajismo y arquitectura, vivió un extenso proceso en búsqueda de revestimientos adecuados para sus proyectos. Imaginaba paredes con texturas y colores que no encontraba en las posibilidades del mercado. Tras esta indagación, conoció en 1993 al químico Osiel Alves Pereira, que más tarde se convertirían en socios de Terracor, empresa especializada en el desarrollo y fabricación de pinturas y acabados murales. Ver más Ver descripción completa
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