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Hay arquitecturas que proponen lo contrario. Prácticas cuyas obras armonizan -de manera casi poética- los elementos arquitectónicos construidos con respecto al entorno natural donde se construyen. También están las obras que se acoplan al orden morfológico de la naturaleza, resultando en un lenguaje orgánico y generando así espacialidades interiores sumamente peculiares y únicas.  Artículo relacionado: Javier Senosian: 'La arquitectura orgánica busca crear espacios mucho más humanos' Al soterrar o construir subterraneamente se permite continuar con fluidez las curvas topográficas mimetizándolas en la unión del impacto de una obra con el terreno en el que se construye. Además puede traer beneficios bioclimáticos ideales para espacios agradables en los interiores de las viviendas, o para bodegaje debido a que la tierra es uno de los mejores aislantes ante la exposición de la intemperie. Ver más Ver descripción completa
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