¿Edificios de hongos? Las posibilidades del micelio en la arquitectura

¿Edificios de hongos? Las posibilidades del micelio en la arquitectura

Los hongos están por todas partes. En el aire, en el agua, en nuestro cuerpo, en los árboles, en el techo del baño, bajo tierra. Pueden tomar la forma de hongos (comestibles, medicinales, alucinógenos o muy venenosos), u otros más simples, como el moho. Pueden desencadenar enfermedades, pero también pueden producir remedios antibióticos, como penicilina, o ayudar a fermentar quesos y panes increíbles. ¿Y si te dijera que también pueden ser el futuro de los envases y los materiales de construcción?

Ecovative Mushroom® Insulation . Image Cortesia de Ecovative
Ecovative Mushroom® Insulation . Image Cortesia de Ecovative

Los hongos son los recicladores primarios de la naturaleza. Producen enzimas que ayudan en la degradación de la materia orgánica, transformándola en minerales. Los ambientes más favorables para la aparición de estas formas de vida son los espacios sombreados y húmedos. Como un iceberg, la porción visible de un hongo, o seta, representa una pequeña fracción. Debajo de la superficie, los hongos desarrollan raíces filiformes llamadas micelio. Son filamentos blancos extremadamente delgados, que se desarrollan en todas direcciones, formando una red compleja que crece muy rápidamente. Cuando el hongo se implanta en un lugar adecuado, el micelio se comporta como un pegamento, cementando el sustrato y transformándolo en un bloque sólido. Este sustrato puede estar compuesto por aserrín, madera molida, paja, diversos residuos agrícolas, entre otros.

Shell Mycelium Pavillion / BEETLES 3.3 and Yassin Areddia Designs. Image © Krishna & Govind Raja
Shell Mycelium Pavillion / BEETLES 3.3 and Yassin Areddia Designs. Image © Krishna & Govind Raja

Dependiendo de la cepa del micelio y del sustrato utilizado, el producto final puede moldearse para producir paneles aislantes, muebles, accesorios, tejidos, materiales de embalaje e incluso ladrillos, con buenas características térmicas, acústicas e incluso buen comportamiento al fuego. Investigaciones científicas [1] han demostrado que, en términos de características físicas y mecánicas, los materiales a base de micelio se parecen al poliestireno expandido (a menudo llamado espuma de poliestireno), pero con un nivel mejorado de biodegradabilidad. "Además del sustrato lignocelulósico, las características de un biocompuesto a base de micelio se ven fuertemente afectadas por las especies de hongos seleccionados y su crecimiento continuo. Por lo tanto, la consistencia del micelio en sí se ve afectada, a su vez, por la composición y la estructura del sustrato".

Ecovative Design, por ejemplo, es uno de los pioneros en utilizar micelio para la creación de objetos, especialmente envases. El sustrato se inserta en moldes, junto a una solución con los hongos, y después de aproximadamente 5 días, el material se solidifica en la forma deseada. Luego pasa a un horno para inactivar por completo los microorganismos presentes, de modo que pueda utilizarse como un envase común. IKEA y DELL son empresas que ya vienen utilizando estos envases, cuya principal ventaja es que son completamente biodegradables.

Cortesia de Arup
Cortesia de Arup

El estudio The Living en Nueva York trabajó en cooperación con Ecovative Design en el Proyecto Hy-Fi, un pabellón que fue construido en el patio del MoMA PS1, después de ganar el Programa de Jóvenes Arquitectos del MoMA en 2014. Con la asesoría estructural de ARUP, se desarrollaron ladrillos de micelio, que crecieron en menos de una semana en moldes prismáticos a partir de residuos de tallos de maíz picados. Al sumarse, los ladrillos pudieron estructurar una torre de unos 12 metros de altura. Al final de la exposición de dos meses, se desmontó la torre y los ladrillos fueron llevaron a compostadores, siguiendo su curso orgánico.

Hy-Fi Pavilion / The Living. Image © Andrew Nunes
Hy-Fi Pavilion / The Living. Image © Andrew Nunes
Hy-Fi Pavilion / The Living. Image © Andrew Nunes
Hy-Fi Pavilion / The Living. Image © Andrew Nunes

Carlo Ratti Associati, en colaboración con la empresa energética Eni, desarrolló una estructura arquitectónica de hongos, revelada en la Semana del Diseño de Milán. El "Jardín Circular" es una estructura compuesta por una serie de arcos que se suman a un micelio de 1 km de longitud. Las esporas se inyectaron en el material orgánico para iniciar el proceso de crecimiento. Como muchos pabellones para exposiciones temporales generan una gran cantidad de basura, Jardim Circular traza un recorrido más sostenible, con setas, cuerdas y astillas de madera trituradas devueltas al suelo una vez finalizada la exposición. Shell Mycelium Pavillion, una colaboración entre BEETLES 3.3 y Yassin Areddia Designs, ofrece una alternativa al diseño consciente a través de estructuras temporales. Se cubrió una estructura de madera con tuétano de coco que contenía el hongo. Después de unos días de cuidados, el micelio creció y formó una capa de nieve sobre la estructura. La capa superior murió debido a la luz solar y formó un caparazón, protegiendo las capas inferiores.

The Circular Garden / Carlo Ratti Associati. Image © Marco Beck Peccoz
The Circular Garden / Carlo Ratti Associati. Image © Marco Beck Peccoz

Sin embargo, más que estructuras arquitectónicas, se observa que el micelio tiene buen potencial para ser utilizado como aislante térmico y acústico. Citando nuevamente una iniciativa de Ecovative, existe la posibilidad de utilizar setas vivas "empaquetadas" entre los paneles de madera que forman la pared. En tres días, el micelio crece y solidifica las partículas sueltas en un aislamiento hermético, al mismo tiempo que se adhiere a las tablas de madera y crea un sándwich extremadamente fuerte. El resultado es similar a un panel aislante estructural, pero sin puentes térmicos. Según ellos, después de aproximadamente un mes, el aislamiento del hongo se seca naturalmente y permanece inactivo.

Ecovative Mushroom® Insulation . Image Cortesia de Ecovative
Ecovative Mushroom® Insulation . Image Cortesia de Ecovative
Ecovative Mushroom® Insulation . Image Cortesia de Ecovative
Ecovative Mushroom® Insulation . Image Cortesia de Ecovative

Pero los investigadores europeos en los campos de la informática, la biología y la arquitectura [2] van un paso más allá. Proponen desarrollar un sustrato estructural utilizando micelio fúngico vivo, junto con nanopartículas y polímeros para fabricar componentes electrónicos basados ​​en micelio, implementando la fusión sensorial y la toma de decisiones fúngicas. "Las redes de micelio serán computacionalmente activas, dando lugar a características biológicamente nuevas para los artefactos y materiales arquitectónicos, como la autorregulación, la adaptación, la toma de decisiones, el crecimiento y la reparación autónoma, agregando nuevas ventajas y valor a los artefactos arquitectónicos y al medio ambiente, y proporcionando un paradigma radicalmente alternativo al estado del arte en los 'edificios inteligentes', que dependen en gran medida de infraestructuras técnicas".

Shell Mycelium Pavillion / BEETLES 3.3 and Yassin Areddia Designs. Image © Krishna & Govind Raja
Shell Mycelium Pavillion / BEETLES 3.3 and Yassin Areddia Designs. Image © Krishna & Govind Raja

Aunque podemos recopilar algunos ejemplos de iniciativas, el uso del micelio todavía está tantenado la superficie. Los artículos científicos sobre el tema casi siempre concluyen con una afirmación: aún es necesario investigar y realizar experimentos con el material para que tenga eficiencia, competitividad y un control de calidad industrial para su uso masivo. Pero todos también están de acuerdo en que tiene un enorme potencial en las áreas más diversa, representando un cambio de paradigma en la forma en que abordamos la obtención, el uso y la eliminación de materiales de construcción. Al ser 100% biodegradables, abundantes en el planeta y "cultivados" a partir de desechos, logrando excelentes características funcionales, los materiales a base de micelio tienen un enorme potencial, aún sin explotar. Pero sobre todo, también sirven para demostrar que las grandes innovaciones no requieren necesariamente de nuevos materiales tecnológicos o complejos. Pueden estar más cerca de lo que pensamos.

Notas

[1] Yangang Xing, Matthew Brewer, Hoda El-Gharabawy, Gareth Griffith and Phil Jones. Growing and testing mycelium bricks as building insulation materials. Earth and Environmental Science 121 (2018)
[2] Andrew Adamatzky, Phil Ayres, Gianluca Belotti, and Han Wösten. Fungal architecture. arXiv:1912.13262

Sobre este autor/a
Cita: Souza, Eduardo. "¿Edificios de hongos? Las posibilidades del micelio en la arquitectura" [Edifícios de cogumelos? As possibilidades do uso do micélio na arquitetura] 10 oct 2020. ArchDaily Perú. (Trad. Franco, José Tomás) Accedido el . <https://www.archdaily.pe/pe/949011/edificios-de-hongos-las-posibilidades-del-micelio-en-la-arquitectura> ISSN 0719-8914

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