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En la península de Jutlandia hay un nuevo habitante. Una nueva especie ha sido avistada en la región del triángulo. Es Diodón, un ser colorido y transparente que misteriosamente se activa con las fiestas. A medio camino entre una medusa y un pez globo Diodón sólo sobrevive rodeado de gente, de música y diversión. Al quedarse su ecosistema en silencio, al desocuparse su territorio, Diodón se desinfla y desaparece. Hay fuentes que afirman que Diodón ha sido sintetizado en la península Ibérica, conocida también como la tierra de las fiestas. A Diodón le gusta que le toquen, que entre gente en su cuerpo, gente que realiza extravagantes acciones que atraen a la multitud. Así es como es feliz y se nutre. Eso mismo que le alimenta lo transmite a la multitud que lo rodea, creando en ellos un inexplicable sentimiento de atracción hacia él. Solo con verlo la gente no puede resistir acercarse, acariciarlo y abrazarlo. Sus suaves pinchos responderán interactivamente a las muestras de cariño de los veraneantes. Diodón disfruta de la vibración de las ondas de sonido y de las miradas emocionadas de niños y adultos al verlo vibrar y latir con el aire le da forma. Mientras todo ello sucede sólo desea que la fiesta continúe. La presente obra se enmarca en la investigación continuada que el estudio Dosis lleva a cabo en torno a las estructuras neumáticas y ultraligeras. Las estructuras neumáticas o soportadas por aire son extraordinarias herramientas de comunicación social no literal que permiten activar el espacio urbano de manera inmediata y finita. Habitan el espacio-tiempo con extraordinaria naturalidad y versatilidad. Ver más Ver descripción completa
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