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Esta renovada residencia, ubicada en Toronto, cuenta con una fachada victoriana de finales de 1880. Esta fachada se usó como punto de partida, conservando las aberturas de las ventanas y la lógica espacial existente. El esquema resultante restauró la fachada patrimonial y presentó una arquitectura interior completamente nueva y contemporánea. La planta tiene una lógica clara, un eje a través de la casa, donde se encuentra una oficina, las escaleras y espacio de almacenamiento, bordeado por los principales espacios de vivienda. Este concepto se explora más a fondo en corte, en donde los espacios para dormir del segundo nivel se conciben como cajas flotantes revestidas de madera que enmarcan un espacio de doble altura. El espacio de doble altura utilizó las elevaciones victorianas existentes para incorporar luz natural al centro de la planta, bordeado por una escalera característica y en frente en forma decorativa, una chimenea de ladrillos en desuso. Sugerencias sutiles como esta, las ubicaciones y formas de las ventanas presentan un recuerdo al pasado dentro de una experiencia contemporánea sin lugar a dudas. Dentro de las elevaciones verticales de las cajas flotantes, en donde se encuentran las habitaciones, se introdujeron dos ventanas interiores ocultas para proporcionar comunicación visual, flujo de aire y penetración de la luz, según la hora del día y los niveles de privacidad deseados. Ver más Ver descripción completa
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